El SIMONU (Simulacro de las Naciones Unidas) es uno de los proyectos más significativos impulsados por la Secretaría de Educación de Bogotá en alianza con los colegios distritales. Más que una actividad académica, representa un espacio de formación ciudadana donde los estudiantes tienen la oportunidad de ponerse en el lugar de diplomáticos y delegados internacionales, asumiendo el reto de debatir, proponer y construir soluciones frente a las problemáticas globales.
Este ejercicio pedagógico ha demostrado que aprender no solo consiste en adquirir conocimientos, sino también en ejercitar la palabra, el respeto por la diferencia, el análisis crítico y la construcción de consensos. Cada simulacro es un laboratorio de democracia, liderazgo y responsabilidad social, en el que los jóvenes descubren la importancia de participar activamente en los asuntos de su comunidad y del mundo.
El papel transformador de los docentes
Detrás de cada versión del SIMONU, existe un trabajo constante de docentes líderes que, con compromiso y creatividad, han mantenido viva esta experiencia en las instituciones educativas. Ellos no solo preparan a los estudiantes en contenidos académicos, sino que los acompañan en procesos de investigación, oratoria, negociación y trabajo en equipo.
A lo largo de la historia del proyecto en cada colegio, han sido los docentes quienes han sembrado la semilla del interés en los jóvenes, motivándolos a trascender el aula y a proyectarse como ciudadanos del mundo. Su labor silenciosa, paciente y apasionada ha sido clave para que el SIMONU no sea un evento aislado, sino una tradición educativa que deja huella en la vida de los estudiantes.
Un proyecto que fortalece la escuela
El SIMONU no solo enriquece a los estudiantes, sino que también fortalece a la escuela como comunidad. Cada delegación representa un trabajo colectivo en el que participan diferentes áreas del conocimiento, y donde se pone en práctica la interdisciplinariedad, el respeto y la responsabilidad compartida.
Además, el proyecto conecta a los colegios con otras instituciones de la ciudad, generando una red de aprendizaje y cooperación que trasciende fronteras y acerca a los jóvenes al pensamiento global.
Una apuesta por el futuro
En un mundo cada vez más interconectado, el SIMONU es un espacio que prepara a los estudiantes para enfrentar los retos del siglo XXI. En sus debates, los jóvenes aprenden que los problemas del planeta requieren soluciones conjuntas, y que la paz, la justicia y la sostenibilidad solo se construyen desde la participación y la cooperación.
La comunidad educativa reconoce y valora profundamente a los docentes que han liderado este proceso en los colegios distritales. Gracias a su vocación y entrega, el SIMONU sigue siendo un faro que inspira a los estudiantes a soñar con un mundo mejor, donde cada voz cuenta y cada propuesta suma.
